viernes, junio 05, 2009

Salir del armario 2

Qué difícil es madurar, sobre todo cuando toda tu vida has tenido la suerte de poder apoyarte en un montón de gente que estaba ahí simplemente para hacer la vida mejor para tí. Parecía que era un derecho innato pero el tiempo coloca las cosas en su sitio.

El otro día por fin hablé con mi padre de que era homosexual. Había pasado mil veces por mi mente el fatídico momento. Había imaginado abrazos, gritos, insultos, lágrimas... Pero las cosas casi nunca son como las imaginamos. Al igual que mi madre, mi padre se quedó callado un momento, respiró y me comentó que a él no le gustaba la situación, que creía que la vida para mí se había complicado más de lo normal, pero que a pesar de ello, él estaría ahí para apoyarme.

Creo que una mala reacción de mi padre me hubiera hecho sentirme cómodo en la situación, porque me hubiera permitido sentirme bien conmigo mismo y expresar mil cosas, es decir, si me hubiera gritado, yo le hubiera gritado a él diciendole que estaba agusto conmigo mismo y que me sentía muy orgulloso y que yo era así y punto, pero las cosas ciertamente no ocurrieron así. La decepción en los ojos de mi padre se ha quedado en mi mente durante unos días. Mi plan B si mi padre no lo aceptaba era explicarle todo, pero más bien me lo explicó todo él a mí y no pude replicarle ni una cosa. Vas a ser discriminado, pues sí, aunque quiera engañarme tarde o temprano voy a ser discriminado si no lo he sido ya muchas veces. Tu vida va a ser más difícil que la de los demás, también, tiene razón. Puede afectarme hasta a nivel laboral, de hecho hay leyes para evitar esto que es tan difícil de evitar. En definitiva todo lo que me dijo era correcto. Eres gay y si eres así, te vamos a apoyar, pero no va a ser fácil.

No sé si llamar a esto madurar, lo que sí es cierto es que cuanto más intento ser yo mismo más solo me siento.

jueves, mayo 14, 2009

Salir del armario

Mi vida este último mes ha cambiado como nunca antes lo había hecho. Digamos que todo comenzó un fin de semana que tuve tres cumpleaños. Como no podía asistir a los tres, decidí ir a dos de ellos uno el viernes y otro el sábado. El del viernes fue con mis amigos que ya conocen a mi novio, pero algunas de las personas que iban no sabían que era gay, así que decidí presentarle tal cual, como mi novio, a pesar de que me daba bastante vergüenza.

El del sábado ya era otra cosa porque había mucha gente que iba al cumpleaños que no conocía a mi novio. Fue entonces cuando empecé a morderme las uñas pensando qué pensarán, qué dirán... Pero tenía unas ganas tremendas de que ciertos amigos conocieran a mi novio, así que avisé a mi amiga que era la que celebraba su cumpleaños de que iría a su cumpleaños con mi novio. Descubrí al finalizar la noche que había disfrutado como nunca. Me encantó compartir todos esos momentos con mi novio y me sirvió para plantearme muchas cosas.

De pronto empecé a agobiarme. No podía seguir fingiendo más, intentando todo el tiempo que mis padres no supieran que estaba con un chico. Así que decidí decírselo. Pero, ¿cómo iba a hacerlo si nunca me había atrevido antes? Lo intenté mil veces. Me ponía delante de ellos y pensaba: "ahora, este es el momento", pero no había manera que de mi boca saliera ni una palabra. Al final me dí por vencido, pero seguía dándole vueltas a la cabeza, imaginándome cómo sería mi vida si mi novio pudiera venir a mi casa a dormir o si pudiera celebrar mi cumpleaños con toda mi familia y eso incluye a mi novio.

Así que permanecí una semana nervioso. Al final decidí hacer una carta, donde escribiese lo que me gustaría decirle a mis padres cuando saliera del armario. Una vez hecha permaneció varios días en mi carpeta, hasta que por fin un día, y casi sin pensarlo, le dí la carta a mi hermana y le pedí que la leyera en alta. "Ya lo sabía", me dijo. Me quedé alucinando. Me dijo que me había visto demasiadas veces con mi novio y que ya se pensaba que estábamos juntos. Después de un rato me quedé bastante aliviado.

Ayer se lo dije a mi madre, me dijo "yo lo que quiero es que seas feliz" y me puso la cara más triste que había visto nunca. Sentí como si la hubiera decepcionado, estuve toda la tarde bastante apagado y sin ganas de nada. Esta mañana se ha levantado y ha venido a mi habitación. Me ha dicho que no había podido dormir muy bien y que había estado toda la noche pensando en lo que le había dicho.

Ahora estoy bastante desanimado y pensando cómo se lo voy a decir a mi padre y las consecuencias que esto tendrá.

viernes, marzo 20, 2009

El desamor

Reconozco que mi relación muchas veces ha tenido altibajos, que hemos ido superando poco a poco. He ido aprendiendo de los errores y cada vez intentándolo, porque había encontrado algo que no podía dejar escapar. Una paz interior que me saludaba siempre que lo necesitaba. Ahora no sé si es que lo necesito demasiado o es que hemos llegado al desamor.

Siento que se van yendo los momentos, como si caducasen, de la mente y necesito reponerlos pero no puedo. Siento que se me acaban los recursos. Me veo reflejado en la imagen de mis padres todo el tiempo. Me he volcado en esta relación, ya que ha sido lo único de valor que ha tenido mi vida en estos últimos años. No sé si he sido yo el que he creado la descompensación entre él y yo. He hecho todo por él, incluso cuando pensaba que había cosas más importantes para hacer para mi mismo. Pero ha desaparecido la llama de sus ojos. Esa llama que se encendía cuando me miraba. Esa llama que se podía ver a lo lejos y que mostraba a una persona completamente interesada en mi. Le he regalado mi ilusión, mi sinceridad, mi tiempo e incluso mis palabras, escritas en mil sitios, que nunca ha sabido valorar. Y al regalarle todo eso lo he perdido yo también, mi ilusión, mi sinceridad, mi tiempo y mis palabras...

Se apagó la llama y él lo sabe pero no quiere enfrentarse a ello y por eso tendré que enfrentarme yo. He sufrido, ayer y hoy, como me propuse que nunca más sufriría. Yo tampoco me he enfrentado a la realidad. No he dejado de pensar. He llorado, he suspirado, he esperado y esperado y esperado a que algo pasara, pero nada pasa.

Y ya no puedo más.

Y lo peor de todo es que me pregunto, si él estará mal también o estará viendo la tele como dice en su messenger...

domingo, febrero 08, 2009

La inocencia

Yo creí que todo el mundo buscaba el bien, que todas las cosas eran bellas y que la vida era una rueda que giraba constantemente. Pero la verdad me fue golpeando poco a poco en la cara. Y a cada vez yo traté de convencerme de que el golpe no se volvería a repetir. El aliento continúa, sobre todo cuando las personas han nacido con esa fuerza innata para salir adelante.

Otro palo y otro. Nadie entiende nada. De pronto miras en tu bolsa de viaje y te das cuenta de que faltan cosas. Muchas de ellas las regalaste a otra persona, porque pensabas que las necesitaba o simplemente porque quisiste llenar un poco su corazón y otras de ellas te las robaron, porque no todo el mundo nace con esa luz en el interior que les anima a continuar en la rueda día a día.

El momento llega tarde o temprano y no se puede resistir. "Madurar", lo llaman algunos, yo lo llamo "ojo por ojo y diente por diente" o simplemente justicia. Dar para recibir y recibir para dar.

Pero ¿y si encuentras a una persona como tú? Inocente. Entonces la vida puede ser maravillosa. Pero eso sí, el equilibrio siempre debe de producirse, yo te doy, tú me das. Entonces, ¿cómo diferenciamos quién es inocente y quién no?

viernes, enero 16, 2009

¿Qué haces tú para cambiarlo?

Tengo fama de criticar todo lo que ocurre a mi alrededor. De querer llegar a un nivel de perfección que es imposible y de buscar siempre un equilibrio que a veces creo que es imposible romper. Pero la realidad es diferente, el mundo está lleno de contradicciones, de cosas que ocurren de repente y que no podemos evitar, de cosas buenas y cosas malas y muchas veces no sabemos enfrentarnos a ellas.

Admiro a las personas que saben adaptarse a los cambios. Yo intento siempre dar pasos en la dirección correcta cuando se producen cambios, pero me cuesta mucho tomar decisiones. Y creo que como yo hay muchos de vosotros que actúan de la misma manera. Esperamos que algo ocurra, o simplemente culpamos a otras personas de no buscar un cambio que sólo nosotros queremos.

Y como diría cualquier psicólogo, el primer caso es admitir el problema, y aunque parezca que ésto sólo se puede aplicar a los alcólicos y drogadictos, mirad a vuestro alrededor y comprobaréis que no es así.

Cuántas cosas hay en nuestros mundos que no nos gustan, cuántas cosas por mejorar. Nos quejamos constantemente de que nuestras vidas son monótonas, de que nuestra familia es insoportable, de que hemos engordado o simplemente de que estamos estresados y no sabemos por qué. La respuesta está en nosotros mismos. Somos nosotros los que estamos obligados a buscar y encontrar esa respuesta.

Hay un dicho que se emplea muy a menudo "adaptarse o morir", que viene a decir, que la vida cambia y no podemos hacer nada para remediarlo, tenemos que aprender a sacar partido a la nueva situación y aprender de ella.

No se me ocurre un mejor ejemplo para explicar el post de hoy que el siguiente video, y dejaros con la pregunta que da título al mismo, ¿qué haces tú para cambiar tu mundo?

domingo, diciembre 28, 2008

¿Qué es lo que busco?

Hay una gran pregunta que llevo tiempo haciéndome y todavía no sé responder. Y es: qué busco en la vida. ¿Cuáles son mis metas? Creo que la gente no tiende a preguntarse esas cosas y va conformándose con lo que le va llegando.

La primera respuesta que me viene a la cabeza es: terminar la carrera, salir del armario en mi familia, irme a vivir con mi novio, tener hijos, encontrar un buen trabajo...

Y luego me pregunto, ¿es eso lo que realmente quiero? o ¿eso es lo que la gente espera que quiera? Y entonces me doy cuenta de que lo que realmente quiero es otra cosa. Quiero un novio que me brinde confianza en las cosas que hago, una persona que me asegure que cuando tenga un problema, él va a saber solucionarlo de la mejor manera posible y no se va a quedar parado como un pasmarote viéndolas venir.

Quiero que mi vida cambie. Quiero que las actitudes de las personas tengan sentido para mi, porque no lo tienen. Quiero sentirme libre, y en cambio ahora cada vez me siento más enjaulado. Quiero respirar por las mañanas el perfume de la satisfacción y la pasión. Quiero dejar de pensar que el mundo es algo bueno, para pensar que el mundo es algo lógico, y que por motivos racionales se mueve. Quiero volver a ser el que era, el que proyectaba su luz entre los demás y el que sentía con todas las células de su cuerpo. Quiero mirar hacia el techo y llorar, de felicidad. Quiero ayudar a todos los que necesitan ayuda a mi alrededor. Quiero ser alguien para los demás y que los demás tengan un valor para mí. Quiero volver a encontrar la verdadera amistad. Quiero hacer el amor a todas horas. Quiero que me deseen, como si mi cuerpo fuera agua en medio de un cálido desierto. Quiero perder, y ganar.

¿Y qué es lo que me impide que esto se cumpla? El miedo, la falta de apoyo, el desánimo, el estrés, el cansancio y sobre todo, el compromiso.

martes, diciembre 23, 2008

Despenalizar la homosexualidad

Albania, Alemania, Andorra, Argentina, Armenia, Australia, Austria, Bélgica, Bolivia, Bosnia Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Canadá, Cabo Verde, Republica Central de África, Chile, Colombia, Croacia, Cuba, Chipre, Republica Checa, Dinamarca, Ecuador, España, Estonia, Finlandia, Francia, Gabon, Georgia, Grecia, Guinea, Holanda, Hungría, Islandia, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Latvia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Mauritania, México, Montenegro, Nepal, Nueva Zelanda, Nicaragua, Noruega , Paraguay, Polonia, Portugal, Reino Unido, Rumania, San Marino, San Tome y Príncipe, Serbia, Eslovaquia, Eslovenia, Suiza, Yugoslavia, Timor, Uruguay y Venezuela.

Esta es la lista de los países que han apoyado la propuesta francesa de despenalización de la homosexualidad. No hablamos ya de matrimonios homosexuales, ni de uniones civiles. Hablamos simplemente de que hay 66 países que han decidido apoyar una propuesta para que no se detenga a una persona por el simple hecho de ser homosexual.

Por otro lado tenemos a los 58 paises islámicos que se muestran en contra de dicha proposición y que, en boca del embajador sirio, manifiestan que la descriminalización de la homosexualidad puede "conducir a la normalización social y probablemente la legitimación de muchos actos deplorables, como la pedofilia".

Como todos sabemos la homosexualidad provoca en la persona un deseo sexual irrefrenable por violar a menores de edad, está en los genes gays, y por tanto la mejor manera de erradicar ese impulso incontrolable es a pedrada limpia, o bien en la horca o algo similar.

Pero bueno, tenemos la suerte de tener un libro que nos dice las cosas que están bien y las que están mal, así que no hace falta votar estas cosas en la ONU, simplemente hay que mirar El Sagrado Libro y comprobar si estas actitudes entran dentro de la doctrina o no.

Otra cosa que me ha encantado leer es que Estados Unidos no ha sido uno de los votantes a favor, al igual que El Vaticano, Rusia o China, con argumentos como que no pueden inmiscuirse en esos temas ya que no hay un consenso federal según el representante de Estados Unidos o que es una propuesta que promueve un estilo de vida que El Vaticano cree que no es acorde con los valores cristianos.

Como opinar es gratis, pues yo voy a hacerlo de una manera muy sencilla. Si hablamos de presupuestos por ejemplo, y el gobierno decide que dará más dinero a un sector de la población y menos a otro y yo me encuentro en el que el presupuesto se reduce, me parece razonable que me muestre contrario al bien del otro, ya que a mi me provoca un desagravio. Ahora bien, si el gobierno propone una ley que aumenta los derechos de personas que no piensan como yo, y a mi no me afecta, no entiendo por qué voy a estar yo, perdiendo mi tiempo para evitar algo que no me afecta.

Ahora me pongo en la situación de un musulmán islamista, sé que es un estereotipo, pero con los estereotipos se entienden mejor las cosas. Me planteo, yo creo que la homosexualidad es algo abominable, y como sé que es algo abominable, pues no la practico. Pero ¿a mi me afecta si veo a dos chicos por la calle besándose? ¿Esta situación coarta mi libertad en algún sentido?

Si hay alguien que lee estas palabras y quiere intentar explicármelo, se lo agradecería mucho.

Yo solo quiero decir que el mundo ya está lleno de cosas malas, de odio, de rencor. Y de repente nos encontramos con dos chicos que se acaban de conocer y se gustan y empiezan a pensar en un plan de vida juntos, se conocen, se empiezan a querer. Y llega un punto en el que la sociedad tiene que decidir si admite a esos dos chicos y no los discrimina.

¿Quieres hacer un mundo mejor?